Después de los dos primeros artículos introductorios, es momento de entrar en materia.

Esta vez vamos a hablar del outsourcing, es decir la subcontratación de servicios, en nuestro caso, informáticos.

Hay tres tipos principales de outsourcing:

  1. De servicios.
  2. De recursos.
  3. De servicios y recursos.

Enfocándolo a nuestro campo, los servicios se entienden como una función empresarial externa satélite a la función productiva principal.
Por otra parte, los recursos serían la infraestructura (instalaciones hardware y software).

Los diferentes tipos de externalización se pueden aplicar a varios ámbitos.
El más extremo sería subcontratar todo el departamento de informática liberando a la empresa de su gestión, aunque lo más habitual suele ser externalizar parte del mantenimento del hardware (impresoras, servidores..) e incorporar el personal técnico responsable en la plantilla.

Veamos ahora qué soluciones le puede aportar el outsourcing al empresario.
Las ventajas principales son:

  • La empresa puede centrar sus esfuerzos en su linea de negocio principal, la que le hace ser competitiva en su nicho de mercado.
  • El precio a pagar por el servicio puede ser atractivo al no requerir inversión inicial.
  • Proporciona rapidez de reacción y agilidad frente a cambios de mercado.

Obviamente, también tiene desventajas:

  • A largo plazo puede suponer un gasto mayor que su incorporación en la empresa.
  • Introducimos dependencia de una empresa externa para hacer funcionar nuestro negocio.
  • La calidad técnica puede ser inferior, ya que la plantilla no pertenece a la empresa final y no dispone de conocimientos específicos de nuestro negocio.

Para saber si el outsourcing nos va a ayudar a sacar adelante nuestro negocio con la máxima rentabilidad posible, debemos analizar la función y valorar sus costes iniciales, de mantenimiento y de formación frente al tiempo de amortización, realizando una previsión de gastos durante toda la vida útil del servicio.
Por ejemplo, un sistema de correo corporativo lo vamos a necesitar durante años; plazo más que suficiente para plantearnos realizar la inversión ya que a la larga nos ahorraremos costes frente al precio de una externalización.
Sin embargo, la gestión de las impresoras, pese a utilizarlas también durante toda la vida empresarial, no nos supone ninguna ventaja económica la adquisición y mantenimiento frente a la subcontratación.

Desde ITNotes creemos que la utilidad de esta solución debe fundamentarse en el equilibrio de las funciones y su criticidad dentro del negocio. Tener un técnico reparador de impresoras no nos va a hacer más competitivos, sin embargo un departamento especializado y comprometido con las directrices empresariales puede darnos un valor añadido que nos permita diferenciarnos de la competencia.Referencias:

Referencias más destacadas: